El hipopótamo y la tortuga
February 1st, 2010Uno de mis mayores placeres de cada 15 días es tener la oportunidad de ilustrar la columna que se publica en el periódico Reforma de uno de mis escritores favoritos: Mario Vargas Llosa a quien admiro profundamente como escritor, ser humano y gran pensador.
Obviamente no puedo publicar aquí su texto integro porqué tiene derechos de publicación y de autor, sin embargo para que entiendan un poco el concepto de la ilustración que comparto con ustedes, les resumiré la idea básica de su columna con el único fin de difundirla.
(si deseas leer el texto completo da click AQUÍ)
En esta ocasión Vargas Llosa nos platica de la historia un hipopótamo que adopto como madre a una tortuga al quedar huérfano esta asumió el papel de su madre. Usándolo como moraleja da una lección a la raza humana,
Vargas Llosa nos dice: “No es una vergüenza que dos animales pertenecientes a especies tan distintas como tortugas e hipopótamos puedan convivir, relacionarse y quererse, y que los estúpidos bípedos humanos se entrematen como salvajes apenas descubren entre ellos diferencias a menudo insignificantes, las guerras de los últimos años de las peores tragedias colectivas se desencadenan entre comunidades cercanas, cuyas rivalidades se fundan en distinciones de doctrina religiosa, ideología política o costumbres étnicas que resultan esotéricas para quien no las vive desde adentro”
“La idea de que el ser humano es superior al animal porque consta de razón y, según los creyentes, de alma, es un parti pris vanidoso e injusto si consideramos la conducta de unos y otros en relación con su prójimo. Por lo general, los animales sólo matan para procurarse el sustento y asegurar su supervivencia. Los seres humanos matan la mayor parte de las veces por menudos apetitos, fanatismos, intolerancias, perversiones, egoísmos, y quienes desatan las guerras y matanzas suelen padecer en estos desenfrenos tanto como sus víctimas.”
Por eso, si alguien le preguntara, en una de encuestas por el personaje más importante del año 2009, Vargas no escogería a nadie de la triste especie a la que pertenece, sino al hipopótamo Owen y a la tortuga que hace las veces de su madre, ejemplos, desde hace cinco años, de sabiduría, solidaridad y amor que los beligerantes humanos deberían imitar”.
En base a estas ideas realice varias propuestas, esperando que la que quedo seleccionada sea de su agrado. (click para ver a mayor tamaño sobre la imagen)
y aqui la versión final:
















